Cuando la cultura mueve montañas, incluso “fuera de Temporada”

Cuando la cultura mueve montañas, incluso “fuera de Temporada”

Enero 1930

Como es bien sabido no hay nada nuevo bajo el sol. y ya hace setenta años a las gentes de orden les preocupaba el uso que los jóvenes hacían de su tiempo de ocio. De ahí que El Oriente de Asturias (1930. Enero, 4), haciéndose portavoz, sin duda, de un sentir general, reclame la reanudación de las actividades de la Rondalla Vidiaguense en el vecino pueblo de Vidiago para, con ello, alejar a los muchachos de entretenimientos perniciosos.  Y es que hay una conciencia muy de los tiempos de que el incremento de la cultura en la población es condición indispensable para el progreso nacional. Inquietud que en buena medida se manifiesta en la proliferación de agrupaciones artísticas y musicales que desarrollan sus actividades, contra viento y marea, en el Oriente de asturias: la Cultural-Artística de Posada, la Cultural Riosellana, la Cultural Llanisca, e cuadro artístico juventud de Bustio, la asociación Cultura de Nueva, el Ateneo Cabraliego de Arenas de Cabrales, el grupo Artístico de Noriega, el de Celorio… Y tantas otras que, esporádicamente, forman ciudadanos que, con los más diversos motivos, aúnan sus fuerzas para poner en marcha funciones teatrales en los más recónditos lugares.

La Banda Municipal de Música de Llanes, tan denostada, tan precaria, sigue, a pesar de todo, ofreciendo sus conciertos dominicales en el parque de Posada Herrera. Los bailes populares se celebran sin mayores problemas para atender el asueto dominical de los jóvenes campesinos, mientras, en ocasiones señaladas, sectores sociales más elitistas organizan elegantes bailes de sociedad en el Casino. Las fiestas de los bandos incorporan novedades como el Concurso de tiro de pichón que por san Roque lleva a Llanes distinguidas personas que veranean en el litoral cantábrico (El Pueblo. 1930. Agosto, 16) y los festejos se incrementan atrayendo buen número de forasteros.

El festival Folclórico de El Brao , convertido ya en una tradición, amplía sus horizontes y se convierte en Festival Cántabro-Astur al que asisten visitantes procedentes de toda la región que conviertes Llanes, ese día, en un auténtico bullidero de gentes y automóviles.

Libro.- “Llanes, teatro y variedades” 

Ana Vázquez Honrubia

Cuando la cultura mueve montañas, incluso “fuera de Temporada”

Foto: Archivo Oriente de Asturias

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